La Rioja

La actuación es posible por la puesta en marcha de la infraestructura que la sustituye, construida en La Portalada por 4 millones de euros.

El desmontaje de la estación eléctrica de tracción en Lobete, a la altura de Eliseo Pinedo, fue motivo este lunes del encuentro en la zona de las tres administraciones implicadas en el soterramiento de la vía. Una vez en funcionamiento la que la va a suplir en La Portalada, allá por diciembre, ADIF se encuentra recuperando los elementos aprovechables de la que está junto al parque Felipe VI para, después, y hasta octubre, avanzar en el desmantelamiento definitivo..

La delegada del Gobierno en La Rioja, María Marrodán, recordó que esta subestación lleva en servicio desde los años cincuenta y que su demolición permitirá la desafectación de los terrenos, «hacer ciudad y cerrar la herida que supone el tren». Y aunque esta desvinculación del uso ferroviario permite poder traspasar el suelo a la Sociedad del Soterramiento y que esta entidad los venda para su uso residencial, que es la previsión que ha existido sobre los mismos desde el inicio de la operación, los representantes de las administraciones no concretaron nada.

El traslado de la subestación de Lobete forma parte de la fase 1, pero para llevarla a cabo se precisaba la de La Portalada, cuyas obras se iniciaron en 2015.   Costaron 3.540.028,50 euros (sin IVA) y fueron ejecutadas por la constructora Isolux. Tras la declaración del concurso de acreedores de esta empresa fueron retomadas por la empresa Lantania, constructora que las finalizó.