ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles

Una apuesta por la sostenibilidad sin precedentes en Logroño

El proyecto funciona como una gran supermanzana/bulevar con viales periféricos y viales peatonales en el interior, el 80% de terreno permeable (vegetación y caminos de terrizo de alta filtración) y empleando materiales de bajo impacto. Se trata de una Solución Basada en la Naturaleza (SBN) que permite una importante absorción de Co2 durante su vida útil.

 

Se utilizaron para ello las condiciones naturales del asentamiento de Logroño, en especial la abundancia de agua en el freático, sin duda una singularidad que el proyecto convierte en oportunidad. Es un parque fácil de mantener y agradable de usar. Mediante el empleo de Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) se convierte gran parte del parque en una auténtica esponja urbana que recoge y canaliza el agua de lluvia a los aljibes de detención, donde se filtra y retiene hasta su reutilización en el sistema de riego circular.

Parque Felipe VI: ejemplo de Sistema de Drenaje Urbano Sostenible (SUDS), Ministerio para la Transición Ecológica

El diseño ajardinado de las cubiertas de las estaciones mitiga el efecto de isla de calor del entorno ya que reduce sensiblemente la absorción de radiación solar que con otra solución de cubierta convencional se hubiera producido.

También en la comercialización de las parcelas residenciales se valorará la implementación de medidas que favorezcan la calidad de vida y la salud de los residentes y minimicen los costes mantenimientos pero también que incidan en la conciencia de un mejor aprovechamiento continuado de los recursos disponibles.

Todo ello se hace aprovechando una operación urbana originalmente ligada exclusivamente a los problemas meramente ferroviarios. Esta visión de circularidad y retorno al ciudadano y al medioambiente fue lo que valoró el jurado del concurso internacional en 2004 y lo que se ha desarrollado en un alto porcentaje (entorno al 70%) después generar uno de los proyectos más integradores no solo de España, sino del contexto europeo en los últimos años.

El reconocimiento de este esfuerzo intenso y transversal, realizado a lo largo de más de quince años, ha venido de la mano de uno de los sellos europeos de calidad ambiental más prestigiosos. Se trata de la certificación BREEAM Urbanismo,  que en la categoría PLANEAMIENTO ha obtenido el Plan Especial Ferrocarril la calificación MUY BUENO.